Comentario al Espíritu subjetivo, Capítulo 46
Stederoth: el comentario comparatorio
Hegels Philosophie des subjektiven Geistes. Ein komparatorischer Kommentar (2001), de Dirk Stederoth, es anterior a las Gesammelte Werke. Lo que había accesible en apuntes lo comprobó en los manuscritos mismos y construyó con ello una comparación de las versiones, con una tabla en el apéndice que muestra, para cada sección, cómo era entre 1817 y 1830.
El procedimiento es la contrapartida de Drüe y Stekeler. Ambos comentan el texto impreso; Stederoth pone las versiones una junto a otra y pregunta qué cambia entre ellas. Se hace así visible lo que un comentario al texto final no puede ver —por ejemplo, que a partir de 1825 Hegel invierte el orden del alma natural y calla al respecto—. El pasaje está en el capítulo 11 de este volumen; es uno de varios en los que el hallazgo de Stederoth, «respecto de su cambio se envuelve una vez más en silencio», es la información más precisa sobre el texto que cabía obtener.
Su segundo rendimiento es la cercanía a la psicología posterior —límite incluido—. El excurso sobre los impulsos y el «segundo genio» elabora hasta dónde llega la determinación hegeliana del impulso en dirección a Freud, y traza luego él mismo la línea que no cabe rebasar (capítulo 13). El mismo procedimiento en un objeto menor: Hegel anota que «en Suabia no se distingue entre oler y gustar», y Stederoth extrae de ahí la punta de que entonces valdría para sus paisanos lo que él dice de los animales (capítulo 12).
Lo que en él queda sobrio es el efecto. En las controversias de las neurociencias y de la filosofía de la mente, constata, «se buscará casi en vano el nombre de Hegel» —e incluso Das Körper-Seele-Problem (1992), de Michael Wolff, dirigido expresamente a ambos lados, habría «fracasado lamentablemente en la medida en que solo encontró atención dentro de la investigación hegeliana». Ese es el hallazgo contra el que escribe el capítulo 42. [KF]