Comentario a la Filosofía de la naturaleza, Capítulo 47

Lo que dan las cuatro juntas

Los cuatro caminos pueden ordenarse según dos preguntas: ¿qué debe salvarse, y qué puede cambiar la experiencia?

Qué se salva Qué puede cambiar la experiencia
Rosenkranz la naturaleza como sistema real los contenidos; la arquitectura la reconstruye él mismo
Erdmann la sucesión de grados como solución de una contradicción ambos caminos valen por igual — pero los géneros permanecen constantes
Michelet la filosofía material de la naturaleza de Hegel los contenidos, nada más
Stekeler el contenido conceptual el alcance de los modelos
Winfield la ontología de lo orgánico poco; a Hegel se lo continúa

El patrón es claro. Quien quiere continuar a Hegel deja que la experiencia corrija contenidos — pero ninguno de los cuatro deja que corrija las categorías con las que se ordena. Rosenkranz reconstruye la arquitectura, pero por razones propias; Stekeler traslada la pregunta al plano de la descripción; Winfield y Michelet se mantienen firmes.

Neuser y Petry no figuran en esta tabla, porque ellos no quieren salvar nada. Su trabajo está antes: Neuser explica por qué la naturaleza de Hegel es la esfera de la exterioridad y en qué tradición de pensamiento se inscribe su procedimiento; Petry dice de dónde procede cada afirmación particular. Lo que de todo esto sigue siendo válido hoy no es su pregunta — y quien quiera responderla no puede pasar por alto su trabajo.

Y ahí está la tarea que queda pendiente. Si la naturaleza es lo que dice Rosenkranz — una creadora libre que ensaya en cada caso lo posible, sin preocuparse de si habrá de durar —, entonces también el sistema de sus conceptos debe ser abierto y revisable. Eso no es una tarea del sistema, sino apenas su realización.

Este volumen no la intenta. Examina qué queda de la filosofía de la naturaleza de Hegel cuando se toman en serio sus pretensiones de verdad y se llama error a sus errores — y deja constancia de en qué han fracasado o de qué se han apartado los cuatro predecesores. Eso es menos que una nueva filosofía de la naturaleza, y es la condición para poder escribir una.