Novalis (Friedrich von Hardenberg, 1772-1801) fue ingeniero de minas y murió a los 28 años.
Su idealismo mágico busca romantizar el mundo: darle un sentido elevado a lo cotidiano. Hegel lo cuenta entre los seguidores de Fichte que convirtieron al yo en arbitrio — la nostalgia permanece en sí misma y nunca llega a la cosa misma.